El riesgo de las acciones corporativas en la actualidad está determinado por dos dinámicas que se refuerzan mutuamente: la compresión del mercado y la fragmentación de la infraestructura. La compresión reduce el tiempo disponible para decidir e instruir. Mientras que la fragmentación multiplica los lugares donde la información puede desviarse o malinterpretarse. Juntas, crean un perfil de coste y riesgo difícil de controlar con flujos de trabajo manuales y datos con gran carga narrativa.
Este segundo documento define los parámetros del riesgo de las acciones corporativas desde el anuncio hasta el pago y las reclamaciones; cuantifica el impacto operativo de la fragmentación; y establece los principios de diseño que ofrece ISO 20022, los cuales ayudan a las empresas a pasar del procesamiento por lotes basado en hitos a controles basados en el estado y dirigidos por excepciones.

