Por Radha Pillay, directora regional de APAC, Smartstream
Los datos han pasado de ser un activo valioso a convertirse en un motor esencial en el mundo de los servicios financieros. Recientemente, tuve la oportunidad de reunirme con Josef Jelinek, director de investigación de Kapronasia, para hablar sobre cómo las instituciones financieras están navegando por el panorama de los datos, la IA y la automatización. En el sector actual, la capacidad de aprovechar los datos no es solo beneficiosa, sino fundamental para tomar decisiones sólidas e informadas que impulsen el negocio.
Como compartió Josef, las instituciones financieras se enfrentan a desafíos sin precedentes en la integración de datos, especialmente cuando gestionan una amplia variedad de fuentes de datos. Estas ahora se extienden más allá de los datos financieros estructurados para incluir redes sociales, feeds de IoT y otros puntos de datos no tradicionales. La tarea consiste en extraer información significativa de todo ello, lo cual no es fácil cuando los sistemas suelen estar fragmentados y las exigencias regulatorias son elevadas. Sin embargo, el beneficio potencial es enorme, ya que la IA y el aprendizaje automático permiten cada vez más obtener información predictiva que ayuda a las empresas a detectar fraudes, gestionar riesgos y anticipar las necesidades de los clientes.
La automatización también surgió como un tema importante. Ya no se trata simplemente de automatizar lo rutinario, sino de incorporar inteligencia en los flujos de trabajo, haciendo que los procesos sean más rápidos y precisos, al tiempo que se liberan valiosos recursos humanos. Josef destacó los avances en IA y procesamiento del lenguaje natural que ayudan a limpiar, estructurar e interpretar datos no estructurados, como comunicaciones con clientes o contratos. Este cambio permite a los servicios financieros ir más allá de la eficiencia hacia un marco verdaderamente conectado por datos, donde la automatización sitúa en primer plano las decisiones proactivas basadas en datos.
El panorama general de la información en tiempo real
Luego está el panorama general de la información en tiempo real. Las instituciones financieras se centran cada vez más en crear flujos de datos fluidos y en tiempo real, esenciales para satisfacer las demandas de toma de decisiones rápidas del mundo actual. Al integrar la hiperautomatización, que combina RPA, IA y aprendizaje automático, las empresas pueden escalar las operaciones sin añadir complejidad. En este contexto, las comprobaciones de validación inteligentes dentro de los procesos automatizados no solo mejoran el cumplimiento normativo, sino que también reducen los errores y ahorran tiempo, permitiendo a las organizaciones hacer más con menos.
Nuestra conversación terminó con una nota clave: lograr una cultura basada en datos. Si bien la tecnología desempeña un papel importante, fomentar un entorno en el que los datos se valoren y utilicen realmente en la toma de decisiones requiere un liderazgo comprometido y la adhesión de toda la empresa. Al promover el análisis de datos, hacer que los datos sean accesibles y ofrecer a los empleados las herramientas que necesitan, las instituciones pueden construir una base en la que todos se sientan capacitados para utilizar los datos en sus funciones.
De esta charla informal se desprende claramente que obtener inteligencia a partir de los datos no consiste solo en disponer de la última tecnología, sino en incorporar los datos al ADN de la empresa. A medida que el sector continúa evolucionando, aquellos que consideren los datos como un activo estratégico e inviertan en una cultura que promueva las decisiones basadas en información tendrán una ventaja clara. Y aunque no existe un modelo universal para lograrlo, la combinación adecuada de tecnología, talento y visión sienta las bases para un futuro prometedor en las finanzas.

