Pruebas de estrés sólidas: garantizan un alto grado de precisión para tomar decisiones más informadas y cumplir los requisitos de informes de liquidez intradía
Las pruebas de estrés de liquidez intradía son ahora más esenciales que nunca
En respuesta a la pandemia de coronavirus, las autoridades financieras de varias jurisdicciones han aplazado, pero no eliminado, las pruebas de estrés de liquidez intradía BCBS 248. Sin embargo, la pandemia y las condiciones turbulentas que ha generado han hecho que este tipo de pruebas de estrés sea más esencial que nunca. Los bancos deben plantearse ahora un mayor número de “¿y si…?” para identificar amenazas y contrarrestar posibles crisis de liquidez. El riesgo de crédito está aumentando, con un impacto directo en la liquidez de un banco. La capacidad de modelizar el impacto potencial de este tipo de sucesos ya no es simplemente un ejercicio de cumplimiento normativo, sino una cuestión de autoprotección e incluso de supervivencia.
Realizar una prueba de estrés —definir su alcance, recopilar datos y ejecutar la prueba— puede llevar actualmente hasta ocho semanas, además de requerir un equipo numeroso y una gran cantidad de esfuerzo manual. La naturaleza engorrosa del proceso hace que ejecutar escenarios ad hoc sea prácticamente imposible, lo que impide un enfoque más proactivo y dinámico del análisis de riesgos.

